Contratar un servicio funerario. Preguntas frecuentes

Sencillamente, con la que usted elija, siempre y cuando tenga licencia para operar en la comunidad o provincia en la que se haya producido el deceso.
Lo mejor es que llame usted a los teléfonos de asistencia de las funerarias o a los de las aseguradoras, que se encuentran disponibles las 24 horas. El teléfono de asistencia de PARCESA es el 902 100 225.
No. Siempre es posible variar los elementos del servicio y darle un sentido personal con el que la familia se sienta cómoda. No obstante, en ocasiones se ofrecen servicios integrales que pueden beneficiar económicamente.
Depende de lo que elija la familia, ya que existe una gran variedad de productos y complementos disponibles.
Sí. Tiene derecho además a que los precios vengan desglosados especificando el coste de cada uno de los distintos conceptos del servicio funerario que desea contratar.
PARCESA ofrece un servicio que tramita la solicitud de un certificado en el Registro de Contratos de Seguros con Cobertura de Fallecimiento, que dará fe de si existe algún tipo de cobertura económica de los costes de los servicios funerarios.
Una póliza de decesos es un contrato privado entre la familia y la aseguradora. Las coberturas dependen de lo que se haya firmado en este documento. Existen diferentes modalidades y lo mejor es consultar al agente de la compañía de seguros.
No, pero aconsejamos que no deje de sopesarlo. Existen opciones adecuadas a todas las circunstancias.
Para constatar realmente el fallecimiento. Sin embargo, para los trámites legales harán falta las Partidas Literales de Defunción, que emite el Registro Civil una vez inscrito el fallecimiento.
Sirve para cancelar cuentas corrientes, dar de baja en la Seguridad Social y cualquier otro acto jurídico que requiera acreditar que una persona ha fallecido.
Dependiendo del volumen de trabajo del Registro Civil que corresponda, entre un día y dos semanas.
Habitualmente los Registros Civiles emiten tres, pero en el momento de solicitarlas se pueden pedir más. Tenga en cuenta que las Partidas Literales de Defunción tienen validez de un año, por lo que transcurrido este plazo deben pedirse de nuevo.
Este documento puede emitirlo la empresa que gestione el tanatorio donde se haya velado o la funeraria que realiza el servicio. Algunas empresas exigen un certificado médico de defunción, pero esta solicitud es irregular ya que el certificado contiene información personal que no tiene por qué llegar a personas no interesadas.
No. Pero se aconseja participar en algún tipo de rito de despedida, aunque sea civil.
Sí. E incluso contratar el acompañamiento musical en directo.
En cualquier cementerio o lugares autorizados al efecto, como criptas de iglesias, etcétera.
Legalmente no se puede cobrar por certificar una defunción más que el coste del impreso del certificado. Sin embargo, el médico puede cobrar por el examen del cuerpo antes de certificar. La familia podrá exigir factura de este acto.
Lo suministrará la empresa funeraria, pero también es posible encontrarlo en farmacias.
No. Usted puede elegir la que estime conveniente.
No, las autopsias ordenadas por los juzgados son gratuitas.
PARCESA ofrece gran variedad de complementos como son los ornamentos florales, música clásica en directo en las celebraciones religiosas y entierros, esquelas en prensa, servicios religiosos, relicarios para las cenizas, diamantes realizados con el pelo de los fallecidos, extracción y conservación del ADN, acondicionamientos especiales en las salas de velación, asesoramiento jurídico, atención psicológica al duelo, etcétera.
En la extracción de un trozo de tejido del finado, del que un laboratorio especializado saca el ADN, lo fija y lo mantiene en custodia durante un tiempo determinado y contratado previamente. Posteriormente, la familia podrá solicitar el análisis del ADN con fines terapéuticos (enfermedades genéticas) o identificativos.

La incineración. Preguntas frecuentes

Unas tres horas por termino medio.
Sí, el féretro siempre se introduce en el horno con el fallecido y se quema junto con el cuerpo.
No. Los fallecidos se creman siempre en hornos o bandejas separados y las cenizas nunca se mezclan.
No. Los cuerpos nunca se mezclan y la cremación se efectúa de forma totalmente independiente.
Generalmente no. Lo más frecuente es que la incineración sea más barata. Sin embargo, como los precios pueden ser diferentes según la empresa o las tasas de los municipios, lo mejor es consultar en cada caso.
Actualmente las funerarias cumplen escrupulosamente unas normas éticas comunes al respecto, por las que debe garantizarse que las cenizas que se entregan son efectivamente las de la persona que corresponde.
La ceniza del féretro, al ser más ligera, es separada de la del cuerpo en el propio horno mediante un sistema de ventiladores, quedando al final del proceso únicamente las cenizas del finado.
Al proceso completo no, pero en PARCESA se han habilitado zonas que permiten a los familiares asistir a la introducción del féretro en el horno.
Sí. En cualquier unidad de enterramiento.
Estos objetos deben ser retirados antes de la cremación. No deben entrar en el horno ya que pueden dar problemas. Si accidentalmente alguno de estos objetos permaneciera junto al cuerpo en el momento de la cremación, quedaría irrecuperable. En el caso de ser portador de marcapasos, seria recomendable su extracción, o en todo caso se debe indicar en el certificado médico para que el lugar del horno crematorio, tengan constancia de ello.
La temperatura óptima del horno es de alrededor de 800 grados centígrados.
La religión musulmana o el judaísmo ortodoxo, por ejemplo, prohíben la cremación, pero no así el catolicismo, que lo permite.
No. Actualmente se requiere que el médico indique en el certificado que no existen inconvenientes, la licencia firmada por el Juez, y la orden firmada por el familiar solicitante de la cremación.
En realidad no. Solo la cremación se refiere a un fallecido o restos humanos u óseos, aunque con frecuencia se usan indistintamente.
No. Los materiales del féretro y el cuerpo del fallecido no son peligrosos para el medio ambiente. Además, los hornos tienen sistemas para reducir las emisiones de humo y se inspeccionan periódicamente de acuerdo con una estricta normativa que hay que cumplir.
En este caso se siguen las mismas pautas que para una inhumación. Generalmente, es posible incinerar transcurridas 24 horas desde el fallecimiento y una vez obtenida la licencia, salvo que una investigación judicial o sanitaria disponga otra cosa.
Si. Pero es necesario conocer de antemano cuáles son los trámites y las condiciones del pais de destino. Para ello, es mejor consultar antes con el personal de la funeraria o con el consulado correpondiente.
Existe gran variedad de complementos (relicarios, diamantes para el recuerdo, colgantes, anillos, etcétera) que sirven para conservar las cenizas y recodar a la persona fallecida.

Velar en un tanatorio. Preguntas frecuentes

No, nadie está obligado al acto de velar. No obstante, como la ley establece que solo se puede inhumar o incinerar transcurridas al menos 24 horas desde el fallecimiento, usted dispone de la oportunidad de despedirse de su ser querido durante ese tiempo, por lo que se aconseja que se aproveche.
Lo más aconsejable es un tanatorio, ya que dispone de las instalaciones adecuadas para mantener la higiene y unas condiciones óptimas para el fallecido, algo que no siempre es posible en hospitales, residencias o domicilios.
Dependiendo del hospital, es posible que tengan salas destinadas a velar, pero no suelen estar atendidas por profesionales especializados y no siempre reúnen las mejores condiciones sanitarias.
Es raro que las residencias para la tercera edad dispongan de instalaciones adecuadas para ello, sobre todo desde el punto de vista de la higiene, por lo que hay que valorar bien esta decisión ya que podría deteriorarse el cuerpo del fallecido.
Porque cumplen con todas las exigencias sanitarias que marca el reglamento de Sanidad Mortuoria. Del mismo modo, el personal de estos lugares está preparado para atender a los familiares y allegados en esos momentos tan críticos.
Los tanatorios PARCESA permanecen abiertos las 24 horas del día. Otras empresas o en otras comunidades autónomas se prefiere cerrar por la noche.
No. Es la familia quien decide dónde quiere velar.
Sí. Pero hay que tener en cuenta que Sanidad Mortuoria obligará a realizar determinadas prácticas tanatológicas de conservación a partir de las 48 horas desde el fallecimiento, si antes no se ha enterrado o incinerado. Realizar cualquier técnica de conservación requiere a un especialista cuyos honorarios incrementan el coste del servicio.
Nada. El personal del tanatorio cerrará la sala para evitar intromisiones hasta el regreso de la familia.
Si, en PARCESA podrá solicitar cuantos servicios desee para personalizar el velatorio, siempre que materialmente sean realizables, no alteren la intimidad de otros velatorios que compartan el tanatorio en ese momento y no afecten a los demás servicios.

Derechos de la familia

Desde la firme creencia en la buena fe de las personas, PARCESA ha querido dejar constancia de aquellos derechos fundamentales de toda familia ante la pérdida de un ser querido.

  1. La familia tiene derecho a expresar su dolor de la forma que le resulte más cómoda y a no ser juzgada por ello.
  2. Los familiares más cercanos tienen derecho a ver a su familiar, aunque sea brevemente. Solo la familia puede decidir quien tiene acceso al lugar íntimo de la velación.
  3. La familia tiene derecho a que su fallecido reciba un cuidado respetuoso y digno durante todo el proceso funerario.
  4. Toda familia o allegado tiene derecho a la intimidad de su dolor, y a pedir ayuda o apoyo si lo considera necesario.
  5. La familia tiene derecho a elegir libre y conscientemente lo elementos del servicio de acuerdo con sus creencias religiosas o filosóficas, dentro de las posibilidades razonables de quienes les prestan el servicio.
  6. La familia tiene derecho a participar en la elaboración de los actos de despedida de sus ser querido, de tal forma que los sientan como suyos en todo su significado.
  7. La libre elección de la empresa de servicios funerarios y del tanatorio es un derecho fundamental de los familiares y nadie será sometido a presiones en otro sentido. La información que permita el ejercicio de este derecho será siempre veraz, en especial cuando dependa de los profesionales del sector.
  8. La familia tiene derecho a ser informada con claridad y en un lenguaje comprensible de aquello que concierna al servicio, a preguntar cuantas veces considere necesarias hasta que sus dudas queden resueltas y el proceso que se va a seguir sea claro.
  9. El cumplimiento estricto de la legalidad es un derecho irrenunciable de las familias, tanto respecto a la protección de datos personales, como a cualquier otra Ley o Normativa vigente que afecte a la relación con la empresa funeraria.
  10. La familia tiene derecho a valorar el servicio recibido por parte de la funeraria, y por tanto, a sugerir, disentir, quejarse o reclamar si lo considera necesario. La empresa funeraria facilitará y defenderá este derecho en todo momento.